Los medicamentos son algo con lo que hay que tener mucho cuidado. Desde hace años ya, ha habido fármacos que han ocasionado problemas a aquellos que los tomaron, como lo hicieron mujeres embarazadas, las cuales más tarde, tuvieron hijos con deformaciones. A pesar del pasar de los años, esto persiste y han sido varios los casos por esta razón. Uno de ellos, el de un vecino de Errenteria de 44 años, que un farmacéutico pensado para los ojos le ha causado un agujero en la retina izquierda, produciéndole así una ceguera en éste.
Los medicamentos, en principio, son productos diseñados para la cura de enfermedades u otros síntomas que tenga una persona. Si no hay una cura perfecta para éstas, es difícil recuperarse de modo correcto. Por eso debe de haber controles exhaustivos de aquellos fármacos que entran en el mercado, para que ninguno de ellos puedan causar más problemas de los que tenía el comprador. ¿Cuándo podremos comer o aplicarnos algo en nuestra piel sin pensar si nos va a causar daños por ser un producto defectuoso?