sábado, 14 de noviembre de 2015

Una rosquilla "rompemuelas".


Ya hemos analizado varias veces casos sobre productos defectuosos en el campo de la alimentación y, a pesar de llevar una larga lista de noticias sobre este tema, uno jamás se cansa de seguir publicando. El caso de hoy se sitúa en 1999, en La Coruña, donde una rosquilla fue capaz de estropear la dentadura a una persona.




En conclusión, si no hubiese sido por las demostraciones y testimonios, la demandante no hubiera conseguido ganar el juicio final, donde gracias a la ley ya nombrada, lograr la indemnización que le asignó el juzgado.

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